Tendencias en marketing hotelero que marcan el 2025

El turismo cambia, y con él cambian también las expectativas de los huéspedes. En los últimos meses hemos visto cómo algunas tendencias empiezan a consolidarse y marcan el camino para hoteles y destinos. No se trata de modas pasajeras, sino de transformaciones que están influyendo directamente en la manera en que los viajeros eligen, reservan y disfrutan sus estancias.

1. Inteligencia artificial aplicada a la experiencia del huésped

La IA ya no es solo cosa de chatbots. Hoteles de referencia la utilizan para analizar preferencias y anticiparse a las necesidades del viajero: desde el tipo de almohada que prefiere hasta su desayuno favorito. Esta personalización no solo mejora la experiencia, sino que aumenta las probabilidades de fidelización.
Ejemplo: cadenas como Hilton han empezado a usar IA para sugerir upgrades o servicios complementarios en el momento justo, mejorando la conversión.

2. Sostenibilidad y turismo regenerativo

La sostenibilidad ha pasado de ser un valor añadido a una exigencia básica. Los huéspedes esperan prácticas claras: reducción de plásticos, ahorro energético o colaboración con proveedores locales.
El siguiente paso es el turismo regenerativo, que busca dejar una huella positiva en el entorno: desde proyectos de reforestación hasta programas que devuelven valor a la comunidad local.
Curiosidad: según Booking.com, más del 70 % de los viajeros europeos ya busca opciones de alojamiento sostenible.

3. Experiencias slow y auténticas

El viajero actual prioriza la calidad frente a la cantidad. Prefiere descubrir un mercado local, participar en un taller de cocina o caminar por rutas menos conocidas antes que encadenar visitas rápidas a monumentos.
Los hoteles que ofrecen guías personalizadas con experiencias auténticas logran no solo mayor satisfacción, sino también mejores reseñas en plataformas como Google o TripAdvisor.

4. Nómadas digitales y bleisure

El fenómeno de combinar trabajo y ocio (bleisure) sigue en aumento. Más del 40 % de los viajeros de negocios alarga su estancia para disfrutar del destino.
Los hoteles que se adapten con Wi‑Fi rápido, espacios de coworking o propuestas culturales cercanas pueden transformar una reserva puntual en una estancia más larga y rentable.

5. Set‑jetting y contenido real

El poder de las series, películas y redes sociales es evidente. Tras el estreno de Emily in Paris, las búsquedas de viajes a la capital francesa aumentaron un 25 % (Expedia). Lo mismo ocurre con pequeños pueblos que aparecen en TikTok o en producciones internacionales.
El contenido generado por huéspedes reales —fotos, reseñas, experiencias compartidas— puede convertirse en un motor de atracción mucho más efectivo que muchas campañas pagadas.

Conclusión: tendencias sí, pero con criterio

No se trata de aplicar todas las tendencias a la vez, sino de identificar cuáles encajan de manera natural con la identidad de cada hotel. La clave está en convertirlas en experiencias auténticas que generen reservas, fidelización y, sobre todo, valor para los huéspedes.

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